Silla de ruedas manual o eléctrica, ¿cuál elegir?

En el mercado actual, y obviamente también en Internet, hay una gran variedad de sillas de ruedas manuales o motorizadas. La elección dependerá de distintos factores que permitirán la compra de un modelo u otro.

Uno de los aspectos esenciales tiene que ver con la movilidad de la persona que la utilizará, según la discapacidad que tenga. Por ello, es vital determinar la necesidad para tomar una decisión en el momento de decantarse por una que sea manual o eléctrica. ¿Los precios? También son variados y pueden ser comparados por el futuro usuario sin mayores problemas.

El modelo ideal 

Permitir la máxima movilidad, de acuerdo al nivel de la discapacidad motriz que se tenga, es el objetivo fundamental al adquirir una silla de ruedas. En este sentido, son varios los factores que son determinantes en el momento de comprarla.

Cuando la silla es manual, tienen varias características a tener en cuenta como los modelos que son especiales para usar en interiores, a saber, dentro de un hospital o de una residencia.

Es aconsejable que las ruedas traseras sean pequeñas, toda vez que por su estrechez es más fácil movilizarse por un pasillo o espacios reducidos. Si el uso es para el exterior, las características son distintas; se recomienda que las ruedas sean grandes porque así se tendrá un mejor desplazamiento.

Si el usuario tiene fuerza para hacerla rodar, la opción es que tenga las ruedas traseras grandes para autopropulsarse. Pero, si se requiere de un tercero, lo aconsejable es que las ruedas traseras sean más pequeñas.

El peso será determinante al comprar una silla con el asiento más o menos ancho. Por ejemplo, para los más delgados, cuyo peso oscile entre 55 y 60 kg, la medida ideal será de 40 cm. Si se trata de alguien entre 60 y 75 kg, la opción mejor será de 42 cm; si la persona supera los 75 kg, habrá que seleccionar una de más de 45 cm.

Otros aspectos a considerar

  • Respaldo: para el usuario con control, el respaldo debe quedar por debajo de las escápulas. Si no es autopropulsada, la altura del respaldo debe cubrir hasta las escápulas. Si no tiene control, la silla deberá ser ortopédica y posicionadora.
  • Reposapiés: deben estar cercanos al suelo para interiores. Si es para exteriores, la distancia debe ser entre 15 y 20 cms, separados del suelo.
  • Material: son de acero, que son más económicas, pero algo más pesadas. Las de aluminio son más livianas.
  • Rígidas o plegables: esto dependerá del uso que se le dé. El chasis de las que son rígidas es más ligero, las plegables son más fáciles de trasladar.
  • Frenos: pueden ser de presión o de tambor.

Cuando son eléctricas

La tecnología es la principal diferencia al decidir adquirir una silla de ruedas eléctricas porque, en este caso, cuentan con baterías que son de larga duración, con un sistema antivuelco, aparte de contar con neumáticos antipinchazos que proporcionan gran seguridad al usuario.

Éstas aportan un gran beneficio, en especial, a los adultos mayores porque ofrecen comodidad, seguridad y una mayor autonomía a quien cuente con una de ellas, al permitir salir a la calle sin mayores problemas para ir de compras o para pasear de manera autónoma, al ser las más recomendables para quienes tengan problemas motores.

Los modelos eléctricos son más adecuados para cualquier tipo de espacio, bien sea interior o exterior, al tener en cuenta la durabilidad de las baterías. En el mercado están las que vienen con doble batería para más comodidad, de manera que no haya que preocuparse por los kilómetros del recorrido.

Hay sillas eléctricas plegables que son ideales para ser transportadas y ubicarlas en cualquier vehículo cuando se decide por salir de viaje.

La principal diferencia de las sillas eléctricas con las manuales, es el motor, para autoimpulsarse sin necesidad de que otra persona ayude; se controlan simplemente mediante un joystick.

La elección de la silla eléctrica también dependerá del físico del usuario, al tener en cuenta la medida y el peso para una más fácil movilidad.

Ventajas a la vista

El usuario de este equipo debe tener en cuenta la velocidad de desplazamiento, la estándar es de 6 km/h, aunque hay algunas que alcanzan los 8 km/h. Quien la utilice, debe tener en cuenta las regulaciones para circular en la calle y así evitar accidentes.

Las ruedas de las sillas motorizadas pueden ser macizas o neumáticas. Las macizas, aunque algo más incómodas, resisten pinchazos; las neumáticas tienen una mayor amortiguación. 

Otra de las ventajas es el sistema antivuelcos porque cuentan con dos ruedas adicionales pequeñas que se instalan en la parte posterior para evitar cualquier caída.

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