Recomendaciones en el momento de escoger el calzado de vuestros hijos

¿Alguna vez te has parado a meditar si el calzado que tu hijo lleva al instituto es el más conveniente? Hay que tener en consideración que el pequeño lleva el calzado puesto una media de entre nueve y doce horas al día, en tanto que una vez acabada las clases, prosigue empleándolo. Para seleccionar el más conveniente, es conveniente asistir a un podólogo a fin de que nos pueda orientar de la opción mejor en dependencia de las peculiaridades de nuestro hijo. Emplear un calzado errado puede provocar deformaciones de dedos, uñas o bien otro género de inconvenientes.

De igual modo que llevamos a nuestros hijos al oculista o bien al dentista de forma periódica para efectuar un seguimiento anual debemos mentalizarnos que del mismo modo deberíamos llevar a nuestros hijos al podólogo a fin de que les efectúen una revisión anual y advierta o bien prevenga cualquier posible anomalía. En estas consultas, asimismo podemos advertir cualquier inconveniente de virus o bien hongos.

¿Cuál es el mejor instante para efectuar la primera visita al podólogo? Los especialistas aseveran que entre los cuatro y cinco años es la mejor edad para hacerlo.

Fallos comunes que nos aseguran el suspenso

Es esencial rememorar a los progenitores que los pequeños no deben asistir al instituto con zapatillas deportivas diseñadas para jugar al futbol en tanto que tienen una horma angosta, suela fina, multitacos y material artificial que puede afectar al pie del pequeño con un empleo continuado.

Del mismo modo el calzado con ruedines debe considerarse como un juguete y no como un calzado con el que asistir al instituto

Siempre y en toda circunstancia debemos decantarse por calzado que lleven uniones como cordones o bien velcro y que impiden el deslizamiento del pie en el calzado. Lo ideal es seleccionar un calzado elaborado con materiales naturales y flexibles que dejen la transpiración.

Asimismo debemos rememorar que no es recomendable usar el calzado del curso precedente o bien heredado de los hermanos mayores. Los pies de los pequeños medran entre siete y ocho milímetros cada tres meses y ya antes de comenzar el cole hay que revisar que el calzado no le esté pequeño. Unos dedos de los pies comprimidos si bien no duelan, pueden producir lesiones y modificaciones en la marcha. “Heredar” zapatos, pasando de unos a otros hermanos o bien entre familiares o bien amigos: la pisada de cada persona es diferente y compartir calzado con determinado desgaste puede distorsionar exactamente la misma.

Del mismo modo que no debemos adquirir un calzado más grande del preciso a fin de que le aguante todo el año, el pequeño andará incómodo y esto puede producir rozaduras y su marcha va a ser inestable por mucho que el zapato se apriete en el empeine para asegurarlo.

Adquirir el calzado solo atendiendo a su costo pues les durará poco. Hay que meditar que al adquirir un buen calzado hacemos una inversión en el desarrollo adecuado del pie del pequeño.

Igualmente, recomendamos desde el instituto Oficial de Podólogos llevar cuidado con las tendencias y con dar prioridad a la estética: las manoletinas o bien bailarinas no son el calzado más conveniente ni la moda del zapato con tacón o bien plataforma a juego para madres y también hijas que promocionan ciertas marcas.


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