¿Qué queda cuando solo quedas ? – Agustín Grau

¿Cuál es la enorme pregunta en nuestros días? ¿Cuál es el mensaje?

Para la mayor parte no es moco de pavo admitir las circunstancias que nos han tocado vivir, mas nada ocurre por azar y todos tenemos algo que aprender.

Todo tiene una razón de ser. El azar no existe en el cosmos y la pandemia de estos días no es una salvedad.

Todo pasa por algo y esta situación trae su mensaje. Para quien desee oírlo, claro.

La pregunta es: tras este mensaje, ¿seguirás viviendo como hasta el momento? ¿Proseguirás siendo quién eres? ¿Habrás aprendido algo?

¿Alguna vez te has parado a meditar, has meditado sobre si eras o bien tus circunstancias?

¿Sobre si eras o bien eras tu trabajo, tu negocio, tus amistades, tus aficiones…?

¿Qué queda cuando no queda nada de eso? ¿Qué queda cuando solo quedas ?

¿Qué queda de la vida en el momento en que te quitan lo que piensas que es la vida?

Porque… ¿alguna vez te has parado a meditar eso: qué es la vida? ¿O bien estabas demasiado ocupado mientras que no vivías?

La vida es sabia, y si no te ocupas de ella, si no te encargas de vivir, te la quita.

El planeta estaba ocupadísimo en lo esencial: medrar, competir, generar, escalar, conseguir beneficios, dividendos, crear activos…

Y sobre todo estaba ocupadísimo en trabajar y esmerarse. Los eternos eslóganes de siempre…

El trabajo dignifica. Antoñito es muy trabajador… Y tan bueno que es trabajar, la vida llega y te impide ir a trabajar. Qué contrariedad…

El valor del esmero, el valor del sacrificio… Mas ahora, de súbito, ya no hace falta esmerarse mucho. Quedarse en casa es muy simple y no requiere esmero.

Lo esencial es que las compañías sean competitivas… Mas, oh, qué fatalidad, cuando de un plumazo puedes parar de existir, cuando de la noche a la mañana el virus te manda para el otro lado, te sostiene en cuarentena, te encierra en casa… ¿verdaderamente es esencial la competitividad o bien sencillamente era esencial la vida?

La vida es la aceptación total. Stuart Wilson – Los esenios, hijos de la luz.

Dábamos todo por hecho y todo evidentemente. Nos lo merecíamos. Era lo normal: tener un empleo, un negocio, salir a la calle, tomar una cerveza, practicar deporte, lamentarse de la vida …. Lo que viene siendo un completo.

Mas, ¿qué sucede cuando la vida cambia hasta el punto de no ser prácticamente vida?

¿Qué sucede en el momento en que te quitan tus circunstancias externas y quedas solo?

¿Qué sucede cuando no puedes hacer prácticamente nada, cuando no puedes ir a ningún lugar?

¿Qué sucede cuando no queda apenas nada y solo existes ?

Entonces… puesto que eso, solo existes , solo estás .

Y no tienes más antídoto que verte, que localizarte contigo.

Quien haya entendido el mensaje se preguntará: y ahora, ¿qué queda?, ¿quién soy ? ¿quién queda cuando ya no queda nada? ¿Quién queda cuando solo quedo ?

¿Quién queda cuando ya no queda nada? ¿Quién queda cuando solo quedo ? – ¡Compártelo!

El enorme mensaje que tenemos sobre la mesa es dejarte conocerte, dejarte preguntarte quién eres. Dejarte saber de qué va todo esto.

Cuando fui a la escuela los maestros me preguntaron qué deseaba ser de mayor. Yo les afirmé que feliz. Ellos me afirmaron que no entendía el interrogante. Yo les afirmé que no entendían la vida. John Lennon.

Y siguiendo con mi reflexión, fíjate que sabia es la vida, que justo hace poquitos días se conocía la nueva de que el gobierno de España había rechazado el asilo al noventa y cuatro por ciento de demandantes del Aquarius.

Cientos o bien miles y miles de personas, de otro color, de otra raza, a los que diríase que no son bienvenidos, a los que se prohíbe entrar, quedarse acá. En nuestra fantástica tierra.

¿De qué manera te sientes cuando más del cincuenta por ciento de países del planeta han rechazado la entrada a españoles?

¿De qué forma te sientes, que siempre y en todo momento habías podido ir donde deseabas? ¿Tú, que eres occidental, que tenías una residencia, un trabajo estable, que pagabas una hipoteca? ¿De qué forma te sientes , que aun es posible que fueses esencial, que tuvieses negocios, ingresos, dinero, inversiones…? ¿Tú, que eres de raza blanca, europeo, una persona de bien?

El virus nos trae el mensaje de la empatía. ¿De qué manera se siente el otro? De igual manera que me siento ahora. Todos somos lo mismo. No hay más. Uno es igual a todo (Carlos Castaneda).

Y dirás: mas, Agustín, asimismo charlabas de ingresos, de crear activos, de inversiones… Y de cosas sinceramente más rolleras: franquicias, estrategias digitales, embudos de ventas, crowdlending, Pias…

Y te digo, sí, ciertamente, de igual modo que charlaba de la enorme patraña del dinero, del absurdo de esmerarse, de la relevancia del autoconocimiento, de la enorme pregunta: ¿Quién eres?…

Voy a decirte una cosa: practico el desacierto controlado (de nuevo, Carlos Castaneda): hacer lo que la mayor parte considera esencial, hacerlo tal y como si asimismo lo consideraras esencial, mas a sabiendas de que no tiene nada de esencial.

Estar en este planeta a sabiendas de que no eres de este planeta.

Estar en este planeta a sabiendas de que no eres de este planeta (no me equivocado, lo he escrito un par de veces).

Es un bastante difícil equilibrio. No puedes dar el cante mas tampoco puedes abandonar a lo que eres.

Conque, volviendo a lo que íbamos, para la mayor parte esto es durísimo de llevar, mas no pues se aburran en casa, sino más bien por el hecho de que se han dado cuenta de una enorme verdad: por más que pienses que tienes control sobre tu vida, por más que pienses que la vida es lo que vivías, la vida puede desaparecer frente a ti en un momento y probarte que no tienes control sobre la vida, sobre tu vida.

Has depositado las esperanzas en algo que es extraño a ti, en tus circunstancias exteriores (trabajo, amigos, planeta exterior…), mas no te has hecho la enorme pregunta: ¿Quién soy ?

¿Quién diablos soy ?, ¿quién diantres soy ?

¿Qué queda cuando no queda nada?

Por mi parte, que hace ya tiempo que intento lo mejor que puedo comportarme con normalidad en un planeta que me resulta extraño, debo decir que lo paso bastante bien en casa. Y perdón si queda mal decirlo, mas no acostumbro a charlar dependiendo de la normalidad social.

Por las mañanas recibo los rayos vernales del sol en la cara…

Me balanceo bajo la morera…

Observo el nacimiento de los limones…

El desarrollo de los nísperos…

Los macizos de flores…

Los primeros brotes del huerto que en breve, desde apenas una semilla minúscula, va a haber crecido hasta administrar comestibles a todos y estar en condiciones, de nuevo, de generar nuevas semillas a fin de que la vida prosiga en su ciclo infinito…

Medito…

Repito mi mantra…

Leo…

Releo ciertos cientos o bien miles y miles de libros de mi biblioteca…

Y observo (observo, siempre y en todo momento observando, soy el enorme observador, el eterno observador) esta jugada profesora de la vida que nos ofrece un enorme mensaje, una enorme pregunta que la mayor parte, lógicamente, no se preocupará en responder por el hecho de que lo único que desean es que esto pase pronto para regresar a hacer lo habitual, para ser de nuevo los habituales, para regresar a un planeta que creen, ilusos, que va a ser como siempre y en todo momento.

No obstante, ¿de qué forma va a ser el planeta que nos hallemos cuando todo esto pase?

Absolutamente nadie lo sabe, si bien tampoco importa mucho. La vida proseguirá. La vida real.

Para quien sepa vivirla, proseguirá saliendo el sol, cantando los pájaros, lloviendo a veces…

En resumen, podría proseguir hablando, escribiendo, mas para quien no sirvan mis palabras poco puedo aportar ya, y para quien pueda vibrar con la verdad sigilosa que se oculta tras ellas, o bien encima de ellas, o bien en alguna parte en la que no existan palabras, en la que more el silencio, para ese… ¿qué más puedo decir cuando ya está todo dicho, si bien en el fondo no haya nada que decir?

Si este mensaje ha significado algo para ti, ¿te agradaría compartirlo en las redes? 🙏.

Mas ya antes, para despedirme me agradaría hacerlo con una música que es posible que te llegue al ánima.

Yiruma. River flows in you.

El río fluye en ti.

La vida fluye en ti.

Tú eres la vida.

Tú eres todo cuanto hay. Nada puede quitarte lo que eres.

Namasté 🙏.

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Escritor, formador y emprendedor. Hablo de libertad financiera, ingresos pasivos, infoproductos, desarrollo personal, talento y conocimiento. Me encantaría asistirte a llegar a ese sitio en el que eres verdaderamente y puedes producir riqueza. Mi lema: somos autores, somos libres. También: libertad personal + libertad financiera = libertad total. (Si no deseas perderte nada, te recomiendo ser parte de la comunidad acá).

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