Sociedad

Qué es el polietileno y para qué se usa

Bajo un nombre que puede que no nos suene se presenta el plástico polietileno, del cual vivimos rodeados hasta tal punto de que es difícil alargar nuestra mano y no tocar este material en algún momento.

Ahora mismo, con la preocupación por el uso de los plásticos y de la contaminación que producen se está intentando reducir su uso, pero se calcula que todos los años se fabrican alrededor de unas 60-70 millones de toneladas.

¿Cómo se fabrica y cuándo se descubrió?

Dentro de los plásticos es el polímero más simple de todos. Eso lo convierte en uno de los más fáciles de fabricar gracias a los procesos de polimerización que no son más que una reacción química en la que los reactivos se agrupan entre sí dando lugar a moléculas más grandes.

Además, este plástico tiene una particularidad que lo hace muy apreciado en la industria y es que dependiendo del proceso de polimerización que se escoja el resultado tendrá distintas formas, con un plástico más débil o fuerte.

El descubrimiento no es reciente, pues se conocía ya a finales del siglo XIX, pero fue en 1963 cuando se consiguió que este plástico tuviese más densidad y fuese más útil.

¿Cuáles son sus propiedades?

Tiene varias propiedades que lo hacen muy polivalente, pero una de las principales es que es inerte, lo que lo convierte en uno de los envases preferidos de la industria alimentaria.

Su aspecto es translúcido, lo que permite apreciar lo que hay dentro del recipiente y es muy flexible a temperatura ambiente lo que hace que sea muy resistente.

No conduce bien el calor ni tampoco la electricidad y sus propiedades mecánicas van a depender de la manera en que se haya enfriado y pasado de líquido a sólido pues en fábrica siempre comienza en estado líquido alcanzando su punto de fusión a los 110 °C.

Qué usos tiene hoy

En la actualidad se usa en una gran cantidad de productos que consumimos a diario debido a lo fácil que es de fabricar y a su bajo precio.

Imprescindible en la industria alimentaria

De todos los sectores quizá es el de los alimentos el que más se beneficia de este plástico, ya que se puede ver en las bolsas que utilizamos para la compra, en las láminas con las que se envasan las bandejas de carne y pescado e incluso en los famosos túper que todos tenemos en casa para guardar los alimentos.

También es el componente principal del film transparente, ese con el que se envuelven bocadillos y con el que se congela o incluso se cocina la comida cuando resiste temperaturas extremas.

La fontanería también se aprovecha de él

El polietileno se emplea en el sector alimentario suele ser muy fino y de escasa resistencia mecánica, en la fontanería y todo lo referente al riego ocurre lo contrario.

Así, podemos encontrar tuberías de riego hechas de polietileno, cubos de agua, depósitos para contener líquidos, recubrimientos para lagunas o piscinas, etc.

¿Dónde más lo podemos ver?

Si vamos a la zona donde guardamos los productos de limpieza e higiene casi todos los envases son de este plástico, y lo mismo ocurre con los recubrimientos de los cables eléctricos, los biberones de los niños, sus juguetes o si miramos en el interior de las cajas de pastillas en donde los blíster están hechos de polietileno.

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