Pequeños de alta sensibilidad. ¿De qué forma instruirlos?

Pequeños de alta sensibilidad: La sensibilidad es un término que puede tener diferentes significados conforme las circunstancias, entendiéndose por sensibilidad desde el punto de vista biológico, a la capacitad de los seres vivos de percibir estímulos o sensaciones, tanto internos como externos, mediante los sentidos.

Cuando se habla de Alta Sensibilidad, se hace referencia normalmente a una persona con un sistema inquieto más desarrollado o más fino, lo que le deja percibir mayor información sensorial de la que se espera.

Es esencial aclarar que los Pequeños de Alta Sensibilidad (NAS), no son sinónimos de imperfección o de que algo está marchando mal en ellos, no se trata de una enfermedad o trastorno, mas tampoco es un don. Conforme los especialistas, la Alta Sensibilidad, es un rasgo de la personalidad heredado, la que estará presente en más o menos un veinte por ciento de la población.


Origen genético

Las numerosas investigaciones efectuadas por la sicóloga y científica americana Elaine N. Aron, fueron publicadas en el libro “Las Personas Enormemente Sensitivas” en mil novecientos noventa y seis, donde confirma que la alta sensibilidad tiene una base genética y presenta una serie de rasgos o peculiaridades que la identifican desde el momento en que se nace, desarrollándose en el trascurso de la vida.

Los pequeños enormemente sensibles no representan una enfermedad o trastorno, sino se trata de una característica de su personalidad. El desconocimiento sobre esta condición, puede causar que estos pequeños y sus familiares se sientan angustiados, confundidos; y hasta abochornados por sentir de una forma más intensa y no saber de qué manera manejar la situación.

Es fundamental conocer cuáles son las peculiaridades que distinguen a los Pequeños de Alta Sensibilidad para saber identificarlos y de este modo, tanto los progenitores y demás educadores, puedan asistir con atribuciones convenientes y no erradas en la educación y guía de los NAS.


Peculiaridades de un pequeño enormemente sensitivo

Conforme a la investigación efectuada por la sicóloga Elaine Aron, destacan y se hacen apreciar 4 peculiaridades en un Pequeño Enormemente Sensitivo (NAS):

  1. Meditan o examinan a fondo la información que reciben.
  2. Tendencia de sobre estimularse, esto es, de percibir o expresar los estímulos con una fuerte reacción sensorial.
  3. Tienen una alta emocionalidad o capacidad de expresar sus emociones y sentimientos. Acostumbran a ser muy empáticos.
  4. Tienen elevada sensibilidad sensorial o agudeza.

Realmente, los Pequeños Enormemente Sensitivos son más observadores y receptivos a todo cuanto les rodea:

  • Es habitual que se perturban sencillamente ante estímulos, por lo que acostumbran a verse perjudicados por luces refulgentes, olores fuertes, cualquier estruendos, bastante gente a su alrededor.
  • Se sienten conmovidos con el dolor extraño, con la naturaleza y las artes, entre otros muchos rasgos propios.

¿De qué manera pueden saber si su hijo es enormemente sensible?

De allá la relevancia de observar el comportamiento de los hijos y conocer cuáles son las peculiaridades que pueden asistir a identificar la alta sensibilidad, para saber de qué manera guiarle y acompañarle sin que la alta sensibilidad entorpezca su desarrollo. Por tal motivo, las pautas y orientaciones por especialistas es lo más recomendado.

Los progenitores asimismo preguntan sobre qué se debe aguardar de los pequeños enormemente sensibles en la escuela. Con relación a este punto, como los pequeños con alta sensibilidad son más metódicos y con determinada mayor madurez que otros pequeños de su edad.

Muy frecuentemente no consiguen conectarse con sus compañeros de instituto por el hecho de que no tienen sus intereses ni con los profesores, ya que estos no tienen el tiempo preciso para atender las necesidades particulares de estos pequeños.


¿De qué manera han de ser educados los pequeños de alta sensibilidad?

Instruir a un pequeño enormemente sensible requiere tiempo, paciencia y esmero, ya que presentan peculiaridades muy particulares de su personalidad, que si no son tomadas en cuenta pueden crear problemas en su conveniente desarrollo. Es por esta razón, que para conseguir lo mejor de un NAS, los especialistas recomiendan:

  • Eludir sobreprotegerlos, ofreciéndoles un entorno en el que se sientan seguros y respetados. El que sean sensibles no los hace enclenques.
  • Entender su condición singular es esencial, ya que son más sensibles tanto física como emotivamente, por lo que precisan una buena comunicación para asistirlos.
  • Conocer las potencialidades del pequeño y promover su inventiva, ya que su alta sensibilidad los puede llevar a tener interés por el arte, la música, los deportes, la lectura, etc. Identificar sus talentos es básico para poder ofrecerle las herramientas que precisan.
  • Asistirlos a ser independientes y con alta autoestima.

Conclusiones

Los pequeños enormemente sensibles tienen una enorme capacidad sensorial y de percepción, lo que los distingue del resto pequeños y demanda una mayor atención en su educación y crianza.

No se trata de una nosología como tal, mas sí de rasgos de personalidad que guardan ciertas peculiaridades como las de ser más reflexivos, observadores, creativos, comprensivos, sensibles y hasta tímidos. Conocer estas peculiaridades va a facilitar la tarea cultural y la convivencia familiar, lo que va a repercutir en su calidad de vida.

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