Motivos para cocinar con un horno a leña

Con los cielos despejados de verano, llega también la época de las barbacoas y las comidas copiosas en familia, por lo que muchas veces la cocina del hogar no es suficiente para preparar alimentos suficientes para todos los comensales en una celebración; es entonces cuando los hornos de leña son muy convenientes.

La leña se ha usado durante muchos siglos para cocinar en todas las gastronomías del mundo, al ser un recurso tradicionalmente muy disponible y gratuito que servía, además, para proveer una fuente de calor durante el invierno.

En los últimos años, la leña ha sido desplazada por las cocinas a gas, sin embargo, muchas recetas tradicionales españolas siguen prefiriendo las cocciones a leña sobre aquellas realizadas en un horno eléctrico, ya que resalta el sabor de las carnes, pescados y aves, por la textura que confiere a los alimentos.

Cocinar con leña aporta muchos beneficios, tanto al medioambiente como a los alimentos, y puede ser una actividad divertida para realizar en familia, por lo que, a continuación, mencionamos algunas razones para honrar esta bella tradición.

Calidad superior y eficiencia de costes

Las recetas como el pan de leña (una forma más saludable y económica de preparar pan casero) dan como resultado un plato de una calidad similar a la de cualquier restaurante, ya que la estructura del horno hace que el calor sea envolvente dentro del mismo y los alimentos se cocinen de manera uniforme y en un tiempo menor. La diferencia es tanta, que en algunos casos hay hornos especiales como el horno a leña para pizzas, con el que se prepara la pizza artesanal en Italia.

Cocinando de esta forma, puedes obtener pizzas más crujientes, así como asados de bacalao o cordero de una forma rápida, para más comensales de los que podrías acomodar que si preparas las mismas recetas en un horno eléctrico, y sin que esto suponga un aumento de la factura del gas o electricidad.

Además, los hornos a leña modernos tienen un diseño que evita los riesgos del pasado, por lo que cocinar en horno de leña es mucho más seguro, ya que son impermeables al agua, algo que los vuelve más resistentes y duraderos, aptos para las cocinas rústicas a la intemperie, en un patio trasero o delantero.

Sabor excepcional

Como ya hemos mencionado, la madera confiere un sabor a los alimentos que ningún otro método de cocción puede darles, y siempre puedes experimentar con diferentes tipos, para ver de qué forma, el uso de distintas maderas afecta al aroma de tu plato.

Tradicionalmente, las mejores maderas para cocinar si atendemos al aroma que ofrecen, son las de los árboles frutales (las leñas blandas), en particular la del manzano, el olivo, el naranjo, el almendro o el cerezo; y si se quiere un sabor todavía más ahumado y una brasa de larga duración, entonces las maderas de alta calidad como el nogal o el roble, son la elección ideal. Se deben evitar las maderas de árboles resinosos, ya que pueden quemar los alimentos, al arder demasiado rápido.

También es importante que la leña esté seca, ya que la madera, verde o recién cortada, no arderá con rapidez y puede dañar el sabor de los alimentos o evitar que se cocinen de manera uniforme, al no alcanzar el horno la temperatura deseada, sobre todo en los cortes de carne gruesos.

En la actualidad, puedes adquirir madera para tu horno a leña por volumen o peso, y también por variedad, en tiendas especializadas online si no se cuenta con el tiempo o disposición de recoger los maderos en la naturaleza. Además de kits para hornos a leña, ya prefabricados, con todas las herramientas que se necesitan para obtener resultados óptimos desde el primer intento.
El horno de leña se diferencia de los eléctricos y a gas, por alcanzar temperaturas de hasta 1500ºC, por lo que una vez encendidas las brasas, e incluso, después de realizar una preparación, el calor se conserva durante muchas horas, y es posible realizar dos o más recetas. Aparte de esto, es importante que empujes los alimentos con un utensilio desde el borde hasta el interior del horno, para evitar un choque de calor.

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