Los cuentos herramientas para hacer frente al temor infantil






Tras un año de pandemia, donde los más pequeños de la casa han debido hacer en frente de situaciones poco frecuentes, los especialistas estiman que el empleo de cuentos son la herramienta conveniente a fin de que los pequeños encaren sus temores. Estos cuentos actúan como alas con las que los pequeños dan vida a sus personajes, ensayando diferentes formas de vivir.

Aparte de los efectos positivos sensibles, los logopedas asimismo valoran la mejora en el lenguaje que suponen los cuentos en edades tempranas. La maestra cooperadora del grado de Logopedia de la UOC, Lamia Hadri Tahiri, resalta su utilidad «para trabajar todos y cada uno de los aspectos lingüísticos» y, al unísono, «darle un toque lúdico y motivacional» a esta tarea. Tanto si el pequeño sufre algún trastorno concreto del lenguaje tal y como si no, es «más que recomendable», afirma la enseñante, que exista en el campo familiar un cuento semanal que se repita las veces que desee y que le sirva de herramienta para fijar estructuras, aprender léxico o bien prosperar su expresión. Ciertas investigaciones asimismo han comprobado como los pequeños adquieren palabras a través de la insistencia en exactamente los mismos relatos.

La relevancia de los ademanes y las reiteraciones

La forma en la que los pequeños integran los cuentos y son capaces, después, de expresarse, depende de de qué forma desarrollen los adultos la acción de contar. Alfonso Igualada, directivo del grado de Logopedia y miembro del conjunto GRECIL de la UOC, participó en un estudio en el que se concluía que los pequeños mejoran la estructura de sus narraciones cuando se les cuentan historias acompañándolas de ademanes rítmicos. Desde una experiencia con 2 profesoras y pequeños de entre cinco y seis años, la investigación descubrió que poner énfasis en las palabras clave por medio del lenguaje anatómico ayuda a que los pequeños aprendan a contar mejor lo que han escuchado.

Merced a las historias que aprenden en el campo educativo o bien en el familiar, expone Hadri Tahiri, puede mejorarse el lenguaje espontáneo de los pequeños, animándolos a comentar unas partes del cuento o bien imágenes que aparezcan en él. La psicolingüista asimismo aconseja la experiencia de cocrear historias, que se fundamenta en «dejar algo como blancos o bien huecos a fin de que el pequeño participe, formule preguntas o bien exponga sus hipótesis». Y, como sucede en la logopedia, Chomski considera esencial la reiteración pues a los pequeños les ofrece «seguridad» y se estimula, agrega, «la creatividad». «A medida que se repiten el cuento y exactamente el mismo léxico y estructuras, nos cercioramos de que se integrarán en el lenguaje», establece la logopeda.

No tener temor al temor

Muchos progenitores vacilan de qué género de libros o bien temáticas pueden proponerse a los pequeños conforme las edades, mas la especialista en capacitación advierte de que «no es bueno sobreproteger a los pequeños, abstraerlos de las realidades». Rechaza asimismo que los pequeños «sepan todo y en profundo», mas sí cree positivo que conozcan su ambiente y las situaciones con las que se hallan o bien van a poder encontrarse durante su niñez. «Dentro de ese bolsillo lleno de magia que el pequeño precisa para vivir debe haber algo de temor que deje proyectar a los más pequeños sus miedos, sus opiniones instintivas y sus tendencias negativas», apunta Chomski, que plantea asimismo compartir con los pequeños algún relato «crudo» para trabajar esos sentimientos.

Para poder escoger temáticas o bien libros concretos, la maestra cooperadora de la UOC asegura que editoriales, libreros y bibliotecarios son clave. «El mercado es rico, estimulante y muy, muy amplio, y familias y maestros podemos encontrar con determinada sencillez verdaderas joyas», asegura. Sobre la pandemia, por servirnos de un ejemplo, reconoce que hay libros espléndidos y cita uno: Pandèmies, de la editorial Thule. «Es bueno compartir narrativas literarias y científicas de calidad y para pequeños sobre algo que nos toca a todos», puntualiza.

«Y , ¿qué hubieras hecho en su sitio?»

Tanto en el campo educativo como en el familiar, la logopeda asimismo insiste en que se deje que el pequeño exponga sus ideas con la convidación de los adultos. «Es esencial que se propongan preguntas para buscar palabras, estructuras o bien elementos que nos interese que aprendan», plantea la enseñante, que recomienda que, si los pequeños no tienen ninguna complejidad, se deje que puedan «contestar claramente, de manera espontánea y con todo cuanto precisen para expresarse».

El hábito de lectura, puesto que, para esta disciplina es perfecto para prosperar todos y cada uno de los aspectos del lenguaje y para «entrenar la lectura y la escritura en todas y cada una de las edades». Respecto a la manera, las dos profesoras defienden la ayuda de las imágenes, sobre todo a edades más tempranas, y Chomski asimismo apuesta por cuentos digitales y multimedia, de los que se han publicado, afirma, «libros maravillosos». Incluso de este modo, ciertos estudios insisten en que la narración de un adulto, sea enseñante o bien familiar, fomenta más atención y es, para los pequeños, «más interesante».

Leyre Artiz
Comunicación de la Investigación y Medios







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