Ingresos. Definición, tipos y que hacer para tener un montón

Este es un artículo muy educativo en el que hablaré de qué son los ingresos y las clases que hay. Asimismo, como es natural, de de qué manera puedes tener más, si bien, aunque…

Aprovecharé para corregir algún equívoco, derivado aun de lo que acabo de decir, como por servirnos de un ejemplo que hay que enfocarse en tener muchos ingresos. Hay otras cosas más esenciales, como vas a ver.

Definición de ingresos

Los ingresos son las cantidades de dinero que ganas o bien recibes como consecuencia de una actividad laboral o bien profesional.

Esta actividad puede ser por cuenta extraña (trabajas para otro) o bien por cuenta propia (trabajas para ti).

→ Si trabajas por cuenta extraña puedes hacerlo para una entidad privada (una compañía o bien particular) o bien para una entidad pública (el estado, municipio, etcétera).

→ Si trabajas por cuenta propia puedes ser dueño de un negocio que marcha como una unidad autónoma o bien sencillamente ser autoempleado (te empleas a ti, trabajas para una persona que eres , lo que realmente no se distingue mucho de ser cuenta extraña).

Por su parte, los ingresos que recibes pueden proceder de la prestación de servicios (cosas que haces para otros) o bien de la venta de productos (físicos, digitales…).

Mas lo esencial, realmente, no es tener muchos ingresos…

Lo esencial es tener muchos beneficios.

En prácticamente todas las actividades los ingresos tal como señalan sencillamente el dinero que entra, mas a fin de que entre ese dinero ha habido que hacer cosas (adquirir materiales, emplear suministros…), cosas que implican un gasto que hay que descontar del ingreso. Lo que queda es el beneficio, de ahí que deberías enfocarte en el beneficio.

De ahí deriva la distinción entre ingresos netos y salvajes. Los primeros son los que te quedan tras descontar gastos. Los primeros son la suma total de dinero que llega, independientemente de los gastos habidos en su consecución.

Una primera clave, en consecuencia, podría ser que en ocasiones más que esmerarse en acrecentar ingresos resulta más productivo (la productividad siempre y en todo momento, ante todo) supervisar los gastos, estudiarlos y reducirlos en la medida de lo posible. De este modo no debes hacer más cosas, sino más bien lo opuesto, quitarlas, que siempre y en toda circunstancia requiere menos esmero.

Géneros de ingresos

Dejando a un lado los trabajos asalariados (por cuenta extraña), y centrándonos en las personas que desean emprender y hacer dinero con esa actividad, veremos los modelos de ingresos que existen, los que pueden ser clasificados desde diferentes puntos de vista.

Ingresos activos, pasivos y por resultado

Esta es una de las clasificaciones más conocidas. Empezó, aproximadamente, a popularizarla Robert T. Kiyosaki, el creador de Padre rico, padre pobre, y desde ese momento ha creado escuela.

Ingresos activos son los precisan de tu actividad y presencia física para generarse. Dicho de otro modo, debes hacer cosas de manera continua a fin de que se produzcan; cuando dejas de hacerlas dejas de tener ingresos. Asimismo se llaman ingresos por tiempo, por el hecho de que suponen intercambiar tiempo por dinero. Un caso son los servicios profesionales: eres entrenador y facturas por los clientes del servicio que tengas y el tiempo que les dediques (a cien €/hora, multiplicas por las horas y los clientes del servicio).

Ingresos pasivos son los que no derivan del tiempo empleado en generarlos, sino más bien de activos que has creado una vez y desde la como producen ingresos por sí mismos en su mayoría. Por servirnos de un ejemplo, un activo puede ser un libro o bien una máquina de vending. Son cosas que haces o bien pones en marcha y que te traen dinero; una vez hechas hay que hacer poco más. En el presente artículo puedes aprender más sobre ingresos pasivos y en este otro sobre lo que son los activos y sus tipos.

Ingresos por resultado son los que no derivan tampoco del tiempo empleado, sino más bien de los resultados logrados, por poner un ejemplo los ingresos por ventas. Si vendes cosas por cuenta propia o bien, en ciertos casos, como comercial de una compañía, tus ingresos van a depender de las unidades que vendas y no del tiempo empleado en venderlas. Este género de ingresos se puede lograr tanto de forma activa (ingreso activo, si debes estar física y presencialmente vendiendo) como de forma pasiva (si configuras un procedimiento o bien sistema que lo haga en automático, como ocurre en muchos géneros de negocios en internet).

Ingresos al estilo tradicional y también ingresos digitales

La llegada de la nueva sociedad con las nuevas tecnologías abre la puerta a los negocios digitales y a hacer dinero con Internet, lo que fuerza a distinguir entre producir ingresos por esta vía o bien al estilo tradicional.

Esta distinción debe ver con el soporte o bien medio a través del que se produce el ingreso.

Si tienes un negocio tradicional (cafetería, tienda, restaurante…) producirás ingresos al estilo tradicional. Si te dedicas al blogging o bien tienes algún otro género de negocio digital, vas a recibir ingresos digitales.

Como me lo preguntan en muchas ocasiones, especifico: sea el ingreso digital o bien no, el tema impositivo es el mismo; dicho de otro modo, lo que haya que abonar de impuestos depende del ingreso en sí y no del medio a través del que se produzca. Si un libro en papel lleva un cuatro por ciento de Impuesto sobre el Valor Añadido, por poner un ejemplo, es exactamente lo mismo que el libro se venda en una librería física que en un weblog o bien tienda online. Y con respecto a las ventajas que debas declarar, lo mismo.

Ingresos escalables y no escalables

Esta distinción es asimismo fundamental y de ella deriva que consigamos aproximadamente beneficios.

La escalabilidad hace referencia a la capacidad que tiene un producto o bien servicio de ser replicado sin incremento de costos.

Esto nos conduce a 2 géneros de consideraciones:

Por una parte, hay negocios o bien productos que dejan ser replicados y otros que no. Si te dedicas a la artesanía manual difícilmente puedes contestar un producto; si elaboras camisetas en serie, sí. En el primer caso el negocio no deja ser escalable; en el segundo sí, toda vez que se respete la próxima condición:

El negocio debe permitir medrar sin límite y sin que ello conlleve un aumento correlativo de costos. Me explico:

Si vendes camisetas debes generarlas, lo que supone que por cada ingreso generado por una camiseta hay un gasto generado por esa camiseta. Cuanto más ingreses, más gastas, si bien al final salgas ganando, como es natural. Si no deseas gastar más (en material, mano de obra…) no puedes producir más pues las camisetas no se hacen solas ni por arte de birlibirloque.

En cambio si vendes libros digitales (de los que asimismo puedes vender hasta el infinito) no precisas acrecentar costos prácticamente nada, por el hecho de que el gasto se hace al comienzo y poco más. Para vender más libros no precisas gastar más, pues el fichero digital y el alojamiento en la nube te cuesta prácticamente lo mismo vendas uno o bien vendas mil. De ahí que es un negocio escalable, por el hecho de que deja producir considerablemente más ingresos, considerablemente más ventas, sin tener apenas más costos.

Lo idóneo, por lo tanto, para un negocio, es que sea escalable y pasivo, o sea que esté automatizado o bien sistematizado, lo que obviamente requiere un plan de acción.

Una última consideración sobre ingresos y de qué manera producir más

En muchas ocasiones alardeamos de mucho esmero pues nos matamos a trabajar, si bien ello no conlleve muchos resultados. No obstante, en general sale más a cuenta ver bien lo que tienes delante y actuar con cabeza.

Lo que tienes delante son cosas como que:

→ Con exactamente el mismo producto puedes conseguir más beneficios si empleas bien la mercadotecnia. No precisas, tal vez, matarte a trabajar para sacar más productos.

→ Con exactamente el mismo cliente del servicio puedes conseguir más beneficios que quizás buscando a uno nuevo, y esto pues la persona que es usuario es más favorece a gastarse el dinero contigo que la que no lo es (salir de la zona de confort y todo eso).

→ Lo que hemos dicho ya antes de supervisar los gastos. Examina ya tu cuenta corriente y ponte a quitar gastos que no sean indispensables. Con eso ya ganas más, y sin gastar más, a la inversa.

→ La productividad, la cabeza. Sale más a cuenta sistematizar, ordenar y actuar con estrategia que matarse a hacer cosas a lo ido para tener más ingresos (recuerda que lo que importa no es el ingreso, sino más bien el beneficio).

Sobre estas consideraciones puedes aprender más en estos 2 artículos:

De qué manera acrecentar ventas.

De qué manera conseguir más beneficios donde hay menos competencia.

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