Implante capilar: lo que nadie te ha contado acerca de este tipo de intervención

El trasplante de pelo es una de las intervenciones estéticas más comunes actualmente, sin embargo, en algunas ocasiones pueden no tener éxito. Si estás pensando en realizarte este procedimiento, te contamos todo lo que debes saber.

No hay duda que se trata de una de las intervenciones más frecuentes, de hecho, en los últimos 10 años el número de personas, tan solo en España, que se han sometido a un injerto capilar ha aumentado más del 300%. Esto deja bastante claro su aceptación una vez que muchos famosos han resuelto su calvicie realizándose un implante capilar.

Sin embargo, aunque se trata de un procedimiento bastante frecuente hoy en día, aún existen muchas dudas al respecto.

Diferentes tipos de implante capilar

Muchas personas no saben que existen diversas formas de realizar un trasplante capilar, de manera que cada una de éstas se adapta a un tipo específico de paciente y también a sus necesidades. Los tipos de implantación de cabello que se pueden llevar a cabo más comunes son los siguientes:

Técnica FUE

Se trata del tipo de trasplante capilar más utilizado hoy en día, ya que además de ser más sencillo, también ha demostrado tener una mayor eficacia.

En este procedimiento se extraen las unidades foliculares, las cuales son tratadas y posteriormente injertadas en los nuevos canales de la zona con calvicie. Por lo general esta intervención dura unas cuantas horas, aunque dependerá por completo de la cantidad de folículos que sean empleados. 

Además de ser la forma más sencilla, el postoperatorio también es más llevadero, con una recuperación considerablemente rápida, e incluso, el paciente puede volver a casa el mismo día de la intervención.

Técnica FUE Zafiro

Este tipo de implantación es similar a la anterior, la diferencia radica en que en lugar de utilizar hojas de acero para realizar la apertura de los microcanales, se utilizan hojas de zafiro. 

Esto tiene como beneficio que los canales sean más finos y con una mayor precisión, lo que deriva en una inserción más eficiente. Por otro lado, el tejido dañado es menos notable y la recuperación es más rápida.

Técnica DHI

A este tipo se le conoce también como ‘método choi’. Y la diferencia más notable está en la forma de realizar el trasplante, pues se emplean agujas implantadoras DHI.

Las “agujas choi” cuentan con una punta hueca donde se introduce cuidadosamente el folículo que será extraído, y conforme se extrae, se injerta en la zona que presenta la calvicie, esto sin llevarse a cabo un tratamiento previo.

Al ser más rápido, se logra un injerto más fuerte de manera que en algunos casos se ha vinculado a una mayor densidad. Esta técnica es recomendable para aquellas personas que tengan una pérdida del cabello leve, de esta forma se le saca el mayor provecho sin poner en riesgo los resultados.

¿Qué debes tener en cuenta antes de realizar un trasplante de pelo?

Lo principal es tener expectativas realistas, muchos pacientes acuden a su cita teniendo en mente un resultado igual a los que ven en internet y, aunque sean posibles, lo cierto es que existen numerosas limitaciones en cada caso, como la densidad de cabello en la zona donante o el grado de alopecia.

El área donante es un recurso no renovable, es decir, una vez es extraído, el cabello en esta área no volverá a crecer. Por lo tanto, el cirujano debe decidir qué método utilizar para lograr el mejor resultado, ya que recuperar cada cabello que se haya perdido es casi imposible porque no existe esa cantidad en la zona donante.

Aunque algunos pacientes cuentan con una pérdida del cabello leve, por lo que pueden tener una densidad similar a cuando eran adolescentes.

¿Son necesarias varias sesiones?

Para responder esta pregunta se debe tener en cuenta que la pérdida de pelo es un problema progresivo, por lo tanto, una vez empieza la caída del cabello nativo, ésta continuará a lo largo de la vida del paciente, aunque en diversos grados. Y pese a que existen terapias médicas muy efectivas para ralentizar la caída, no existe una garantía absoluta de que se detenga por completo.

Finalmente, cada caso es muy diferente, por lo que las probabilidades varían en cada paciente. En general esto es algo que se debe conversar con el especialista, ya que existe la posibilidad de que después de su primer trasplante de cabello, en un plazo de tiempo determinado pueda requerir someterse a otro.

El postoperatorio es una fase clave

Una adecuada supervisión postoperatoria por parte del profesional permitirá lograr los mejores resultados. Entre tantas recomendaciones te adelantamos algunas de las más importantes. Lo primero es que no debes tocar tu cabeza el mismo día, además, será necesario que duermas semisentado y boca arriba. 

También tendrás que llevar a cabo un protocolo de limpieza que se deberá seguir a rajatabla si se quiere tener un resultado increíble. Consiste básicamente en lavar la zona con champú y agua templada al tercer día, de una forma muy suave, por lo menos durante los primeros 30 días.Tampoco podrás realizar ejercicio durante dos semanas, y la exposición al sol podría afectar en eel proceso de cicatrización, ya que se trata de una zona bastante delicada. Y por último, debes tener presente que los cascos serán uno de tus peores enemigos durante el primer mes.

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