Frena el repunte del dólar mientras que vuelve la tendencia cara el peligro

Con las acciones estadounidenses alcanzando nuevos máximos y la restauración de las materias primas tras la caída siguiente a la asamblea de la Reserva Federal los activos financieros subieron la semana pasada en el mundo entero. id:setenta y tres mil cuatrocientos doce

Las divisas se comportaron de forma muy similar a como lo hicieron ya antes de la asamblea de la Fed: el dólar reinició su tendencia bajista, los valores cobijo como el yen nipón y el franco suizo se resintieron y las divisas dependientes de las materias primas consiguieron mejores resultados, singularmente las sudamericanas.

Los mercados semejan estimar que los comunicados de la Reserva Federal siguientes a la asamblea de junio han hecho retroceder, por lo menos en parte, el tono severo que se percibía. Nosotros asimismo estamos conformes, en tanto que la resistencia política complicará un cambio en la combinación de estrategias con fuerza inflacionistas a corto y medio plazo. Esta semana, la atención está puesta nuevamente en los indicadores macroeconómicos, singularmente en el informe de inflación de junio de la Eurozona (el jueves) y en el informe de empleo de Estados Unidos (el viernes).

EUR

Al revés que en R. Unido, los PMIs de la Eurozona fueron aun más fuertes de lo aguardado, alcanzando en verdad máximos de quince años al aliviarse por último la demanda contenida por la paulatina retirada de las limitaciones de la pandemia. Semeja poco a poco más probable que se confirmen nuestras previsiones de que, siguiendo la línea de USA, haya un repunte más fuerte y veloz de lo aguardado.

Los informes sobre la inflación han cobrado más relevancia en todas y cada una partes, y el informe de junio para la Eurozona no será una salvedad. Vemos que hay margen para una nueva sorpresa alcista, lo que podría avivar el repunte del euro desde los mínimos alcanzados tras la asamblea de la Reserva Federal.

USD

Las declaraciones de los funcionarios de la Reserva Federal a lo largo de la semana pasada matizaron la severidad desprendida de los comunicados de la asamblea de junio. Semeja que la corporación está dividida sobre la postura de Powell de que la inflación volverá a bajar sin precisar endurecer la política. Por el momento, probablemente esto se quede en pura oratoria, puesto que aun los miembros más críticos no prevén subidas hasta finales de dos mil veintidos.

Es bastante difícil que la pura política monetaria tenga un efecto significativo en los mercados, y aguardamos que la tendencia en alza de los costes de los activos y las crecientes presiones inflacionistas nos acompañen a lo largo de un tiempo, un ambiente que favorece en especial a las divisas de los mercados emergentes.

El informe laboral del viernes nos va a ofrecer más información sobre la tensión entre una fuerte demanda y una oferta que se esmera por regresar a contratar y recobrar la capacidad del campo servicios tras la interrupción de la pandemia. Pensamos que va a haber una esencial creación de empleo, otra reducción del paro, y tal vez aumentos de sueldos más fuertes de lo que espera el mercado.

GBP

Los índices PMI de actividad empresarial se ubicaron tenuemente bajo las esperanzas, si bien en niveles realmente fuertes que señalan una actividad económica en desarrollo en la mayor parte de los ámbitos.

El Banco de Inglaterra, por su lado, ha dejado para septiembre cualquier discute en profundidad sobre el endurecimiento de su política monetaria. Es comprensible; para entonces el panorama sobre si las presiones inflacionistas son transitorias habría de estar más claro. Con esto al lado, el calendario de R. Unido se adelanta ligero y la libra debería cotizar sobre todo en función de otros sucesos.

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