El Opel Kadett A, cumple sesenta años

En mil novecientos treinta y seis Opel fue el primer fabricante de vehículos en ofrecer un vehículo sólido accesible y conveniente para las familias: el Opel Kadett. Con su carrocería monocasco de acero y su bajo peso fue un vanguardista. No obstante, el creador del segmento de los sólidos modernos realmente fue el Opel Kadett A de mil novecientos sesenta y dos. Un enorme maletero, una habitabilidad para 4 pasajeros, un motor de contestación alegre y sus bajos costos de mantenimiento fueron las claves de su éxito. El vehículo ideal para impulsar el “milagro económico alemán”. Opel fabricó cerca de seiscientos cincuenta unidades entre mil novecientos sesenta y dos y mil novecientos sesenta y cinco.

Hace sesenta años, Opel, que este año además de esto festeja su 160º Aniversario, comenzó una nueva era con el Kadett A, de la misma manera que lo vuelve a hacer hoy con la sexta generación del Astra. El superventas del segmento de los sólidos prosigue con la tradición de Opel de democratizar las innovaciones y, por vez primera, está libre en versión electrizada -como híbrido enchufable – y asimismo desde dos mil veintitres como cien por ciento eléctrico. Además de esto, el nuevo Astra de 5 puertas y el Astra Sports Tourer ofrecen tecnologías de nueva generación, como la iluminación matricial Intelli-Lux LED® Pixel totalmente adaptativa con sus ciento sesenta y ocho diodos LED. El nuevo Astra asimismo supone una declaración de diseño para la marca alemana: valiente y puro, con el nuevo frontal de la marca: el Opel Vizor. En su interior cuenta con el puesto de conducción Pure Panel, una intuitiva y totalmente digital interfaz hombre-máquina de nueva generación.

Opel Kadett A: el turismo del milagro económico

Tras la guerra, Opel remodeló su gama. En los años del milagro económico los turismos prácticos y accesibles tenían una enorme demanda. En mil novecientos sesenta y dos Opel edificó una planta de producción absolutamente nueva en Bochum concebida para el Kadett A. El primer Kadett de la posguerra salió de la línea de montaje en el mes de octubre de mil novecientos sesenta y dos.

El nuevo Kadett formaba un caso de construcción ligera; pesaba solo seiscientos setenta kg y, con la carrocería Caravan que le prosiguió poco después, solo setecientos veinte kg. Además de esto, el Kadett era muy accesible, con un costo en Alemania desde cinco.075 marcos alemanes (DM). Los ingenieros inventaron una producción lo más fácil posible. La carrocería constaba solamente de doce piezas primordiales y los paneles laterales estaban hechos de una sola lámina de acero. Los bajos costos de mantenimiento del Kadett A asimismo eran fruto de su diseño. Merced a las rótulas libres de mantenimiento de la suspensión y la dirección estos componentes no requerían un engrase periódico. Los costos de mantenimiento y de las piezas de repuesto se miraron con lupa. La revisión de los diez quilómetros, incluyendo los materiales, solo costaba más o menos treinta marcos.

Muy elegante, flexible, renovador y… de manera cómoda por delante de la competencia

El Kadett contaba con todas y cada una los beneficios que transformaban en deseable a un vehículo de los años 60: con un diseño muy elegante, gran flexibilidad, renovadoras tecnologías y muchas funciones prácticas. Su baja línea de cintura y grandes superficies acristaladas le daban una enorme visibilidad, mientras que la habitabilidad interior sorprendía mucho a los conductores de turismos de los segmentos B y C. 4 personas podían acomodarse con total confort.

Además de esto, el tapón del depósito de comburente estaba emplazado en el exterior, una innovación que ya había buscado en balde algún otro fabricante alemán de la temporada. “Nunca vas a tener fragancia a gasolina en el maletero”, era el irónico mensaje dirigido a Wolfsburg. Su extenso maletero estaba reservado solamente para el equipaje.

Motor delantero y tracción trasera: una conducción entretenida y de reacciones neutras

Con su moderno motor delantero refrigerado por agua, el Kadett de tracción trasera ofrecía otra ventaja de diseño en comparación con “escarabajo”. El motor de 4 tubos de novecientos noventa y tres cc en un inicio desarrollaba cuarenta CV y, desde mil novecientos sesenta y tres, asimismo estaba presente en el nuevo Kadett Caravan. El motor de carrera corta de alegre contestación impresionaba por su veloz entrega de potencia y su elasticidad, dejando al Kadett lograr una velocidad máxima de ciento veinte km/h. El motor S de uno con cero litros y cuarenta y ocho CV, que se usó por vez primera en el nuevo coupé desde mil novecientos sesenta y tres, alcanzaba aun los ciento treinta km/h.

“El Kadett sostiene excepcionalmente bien la trazada en las curvas y en las superficies irregulares”, se podía leer en un catálogo comercial de la temporada. Su equilibrada distribución de pesos al lado del nuevo eje trasero contribuían a una conducción neutra y segura.

El primer Caravan: un turismo tan espacioso como un minibús

Una ventaja significativa de la generación del Kadett A era que sobre exactamente la misma plataforma contaba con una completa familia de carrocerías: con un sólido de cinco puertas, un coupé y un familiar. En el Salón del Vehículo de Ginebra de mil novecientos sesenta y tres, 6 meses tras el debut de la versión de cinco puertas, Opel presentó el Kadett A Caravan, el primer familiar alemán del segmento de los sólidos. Una alternativa muy popular entonces era el asiento infantil trasero para la tercera fila orientado en el sentido contrario a la marcha, que dejaba acomodar hasta 6 personas. Opel se transformó velozmente en el líder del mercado en este segmento. A mediados de los años sesenta, prácticamente uno de cada dos vehículos familiares en Alemania era un Opel. Desde ese momento, un turismo como una furgoneta, esto es, el “coche-furgoneta”, ha formado una parte de cada nueva generación de los Kadett y Astra.

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