De qué manera adecentar y guardar el árbol de Navidad hasta el año próximo

Tras el día de Reyes la temporada más dorada y festiva llega a su fin. Es el instante de adecentar y guardar el árbol de Navidad, como el resto de la decoración, desde los ornamentos a los centros de mesa y demás complementos.

Fuente: Emily Henderson

Si perteneces al conjunto de personas que se apasionan con la Navidad, seguro que a esta altura te sientes un pelín triste. Las fiestas se terminan y toca regresar a la rutina y a la vida rutinaria. Mas ya antes de dar ese paso y olvidarnos de ornamentos y bolas navideñas hasta el próximo año, tenemos un trabajo que hacer: adecentar y guardar el árbol de Navidad y todos y cada uno de los complementos que lo acompañan.

Mi primer consejo, y probablemente el más valioso, es que te pongas a la labor lo antes posible. No caigas en la tentación de dejar para otro día la labor de guardar el árbol de Navidad y meditar que es mejor hacerlo el fin de próxima semana. Si lo haces, es realmente posible que brote cualquier cosa que te lo impida y te veas en el mes de febrero con el árbol en tu salón.

En verdad, en ciertos lugares del planeta se estima que dejar el árbol en casa tras el seis de enero atrae a la mala suerte. Si bien no creo en estas supercherías, sí creo que lo mejor es ponerse en acción una vez ha pasado el día de Reyes. Además de esto, lo mejor es hacerlo de una sola vez, de forma veloz y eficiente. ¿No te semeja?

Guardar el árbol de Navidad, ¿por dónde comenzar?

Fuente: She Knows

Para hacerlo bien y en el menor plazo posible, lo mejor es la planificación. De nada servirá que te pongas con buen ánimo a la labor si después te percatas de que no tienes cajas libres para guardar las cosas, por poner un ejemplo. De ahí que lo mejor es que te pares a meditar qué vas a precisar para guardar cada cosa y dónde vas a guardar los bultos.

Un árbol artificial, a fin de que sea sustentable desde cierto punto de vista ecológico, tiene que poder volverse a utilizar a lo largo de cuando menos diez años. Conque si deseas que el tuyo te dure tanto (o bien más) debes cuidarlo lo mejor posible. Olvídate de guardarlo de cualquier forma en el cuarto trastero y presta atención a las próximas rutinas que deberás hacer. Considera que no es tanto trabajo, pues solo deberás hacerlo una vez por año.

Fuente: Tree Canada

Una vez hayas retirado de todas y cada una de las ramas ornamentos, espumillón y guirnaldas, es conveniente que limpies a fondo el árbol ya antes de guardarlo. La primera cosa que tienes que hacer es quitar el polvo con el aspirador. Ve pasándolo por todas y cada una de las ramas a la menor potencia posible.

Cuando hayas terminado limpia tu árbol con un harapo mojado en una solución saponácea rama por rama. Después deja que se seque a lo largo de unas veinticuatro horas. Es conveniente que no seas impaciente y que aguardes a que esté absolutamente seco ya antes de guardarlo, pues si no se estropeará por efecto de la humedad.

Ideas prácticas que asisten

Fuente: Room for Improvements

Cuando tengas tu árbol bien limpio y libre de polvo, ya vas a poder empaquetarlo. La mayor complejidad en estos instantes consiste en plegarlo lo bastante. Las ramas se resisten a quedar bien unidas al leño y semeja prácticamente imposible poder meterlo en la caja original.

Para solventar este inconveniente hay un truco que me semeja excelente y consistente en poner alrededor del árbol un cinturón viejo bien ajustado que reduzca su volumen. Seguro que ahora si te cabe en la caja.

En todo caso, si no dispones de la caja original en la que venía embalado tu árbol, siempre y en todo momento puedes hacerte con una funda concreta. Con ella vas a poder guardar el árbol de Navidad y lograr que se sostenga en perfectas condiciones.

Fuente: Family Handyman

Otra idea es lograr unos cilindros de cartón y también ir guardando en ellos el árbol por partes. Eso sí, resulta conveniente que las etiquetes bien a fin de que las próximas navidades no te vuelvas orate en el momento de montarlo.

Fuente: Family Handyman

Los ornamentos, a buen recaudo

Fuente: National Storage

En Navidad me chifla decorar el árbol con los ornamentos de siempre y en toda circunstancia. Son para mí elementos queridos que me han regalado o bien he traído de otros lugares. De ahí que me agrada guardarlos de manera cuidadosa a fin de que no se rompan. Existen muchas formas de hacerlo, mas lo esencial es que envuelvas los más frágiles en papel de seda.

Las cajas de plástico trasparentes son idóneas para guardar los ornamentos, por el hecho de que nos dejan ver lo que hay dentro. Mas asimismo puedes utilizar de cartón o bien de plástico opaco siempre y cuando las etiquetes apropiadamente. Esto te ahorrará tiempo al próximo año.

Guirnaldas y ornamentos lumínicos

Son uno de los elementos ornamentales que dan brillo a la decoración navideña, tanto en el árbol como en otros rincones. Las tiras de luces deben guardarse bien enrolladas, sin embrollos. Puedes emplear un cartón para ir enrollándolas alrededor.

Si son a pilas no te olvides que quitárselas, de la misma manera que al resto de ornamentos lumínicos. De este modo no se oxidarán dentro echando a perder la guirnalda o bien el aparato en cuestión.

Ya ves que no es tan bastante difícil ni tan trabajoso adecentar y guardar el árbol de Navidad cuando la temporada festiva toca a su fin. Y si bien te parezca una labor hastiada, es conveniente hacerla bien para sostener tu árbol como nuevo un año tras otro y Navidad tras Navidad. ¡Manos a la obra!

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