¿De qué forma lograr un pacto entre progenitores e hijos?

Absolutamente nadie duda de las ventajas que tiene la tecnología en nuestras vidas, mas un mal uso de ellas asimismo puede suponer esenciales inconvenientes. Esta situación se agudiza tratándose de los más pequeños de la casa. En estos casos, es preciso hacer un pacto familiar digital para establecer pautas para el uso de los dispositivos electrónicos. Acá puede ser buena idea charlar con los menores por adelantado, crear un entorno positivo o huir de recompensas y castigos.

La tecnología se ha transformado en una fuente de discusión familiar. El excesivo uso de pantallas es un foco incesante de enfrentamientos entre progenitores e hijos: «Cariño, empleas el móvil demasiado», «Papás, jamás me dejáis estar con el móvil», «¿Por qué esta noche no puedo emplear el móvil si el día de ayer sí que me dejasteis?». En muchas ocasiones el origen del enfrentamiento se halla en la ausencia de reglas tecnológicas, que los pequeños tienden a interpretar como libertad total.

Los progenitores son los responsables de cuidar el orden digital en la vida de sus hijos. No obstante, la Vuelta al Cole y la rutina laboral impiden muchas veces aunar el criterio tecnológico y sostenerse firme en las reglas impuestas. Para evitarlo se aconseja realizar un pacto digital familiar, o sea, un documento con las reglas tecnológicas de la familia firmado por progenitores e hijos.

No se trata de una prohibición tecnológica, al revés, pretende fortalecer la eficiencia del tiempo que los pequeños dedican a las pantallas y compensar así su vida on-line y offline. Además de esto, asimismo permite:

  • Meditar sobre el uso tecnológico de la familia en conjunto.
  • Asistir a establecer límites saludables en torno al mismo tiempo en frente de la pantalla.
  • Brindar las herramientas para una charla sana y respetuosa.
  • Amoldar la discusión familiar a cada individuo en función de sus inconvenientes y necesidades.

Para asistir a las familias a realizarlos, Qustodio ofrece dos pactos digitales descargables gratis. Uno está dirigido a menores de ocho años, que están empezando a dejar su huella en el planeta digital, al paso que el otro está enfocado a preadolescentes y adolescentes, quienes se favorecerán de tener discusiones abiertas y francas sobre los aspectos positivos y negativos de la tecnología.

No obstante, ya antes de comenzar a trabajar juntos en el pacto, desde Qustodio recomiendan:

  1. Solicitar a un padre o tutor que lea la hoja de trabajo ya antes. Esto va a ayudar a preparar la discusión familiar.
  2. Charlar con los pequeños por adelantado sobre en qué momento firmarán este pacto. Sacarles el tema sin aviso previo puede provocar rechazo.
  3. Hallar un espacio donde todos se sientan cómodos y relajados ya antes de la discusión. Reducir las distracciones y crear un entorno positivo y agradable.
  4. Hacer descansos caso de que algún miembro familiar se sienta singularmente atacado.
  5. Huir de las recompensas y los castigos que implican la tecnología, por servirnos de un ejemplo, dar un tiempo auxiliar en frente de las pantallas en el caso de buen comportamiento. El propósito es crear hábitos digitales saludables, no premios ni prohibiciones.

Nota de prensa Qustodio

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