Los pasos para curar el ombligo del bebé

Recién estrenada la maternidad, las dudas nos asaltan constantemente. Seamos o no primerizas, siempre buscamos la forma de hacer todo lo mejor posible. Si quieres que todo sea más sencillo, no te pierdas mifertilidad.es y encontrarás la información que necesitas sobre fertilidad y cuidado del bebé.

Curar el ombligo de nuestro retoño es de las primeras tareas con las que nos depararemos. La placenta era de vital importancia durante el embarazo, conectándonos y alimentando al bebé hasta que llegó el nacimiento.

Pasos para curar el ombligo del bebé

Mientras cicatriza, hay algunos cuidados que debemos tener para curar el ombligo correctamente.

Lavar bien las manos

Antes de empezar a curar el ombligo debemos lavarnos muy bien las manos. Tocaremos una parte que está cicatrizando y queremos evitar que se puedan propagar gérmenes.

Limpieza del ombligo

Con las manos bien limpias, se coge una gasa estéril por las puntas (para no tocar la parte central) y se coloca en el centro un poco de Cristalmina (antiséptico de uso cutáneo que se puede aplicar directamente sobre la piel y recomendado por la asociación española de matronas).

Con la gasa se harán movimientos suaves alrededor del ombligo para limpiar bien su base.

Con la base del ombligo limpia, descartamos la gasa utilizada y cogeremos otra para limpiar la zona cortada, dónde lleva la pinza. Igualmente se limpia con movimientos suaves.

Con el ombligo limpio y bien seco terminamos la limpieza.

No cubrir la zona

Para facilitar la cicatrización y el desprendimiento del cordón, es preferible no cubrir el ombligo con una gasa. De igual modo debes evitar apretar demasiado los pañales.

Signos de alarma

En la mayoría de los casos la cura del ombligo se hace sin mayores preocupaciones, la cicatrización no suele tardar mucho y el desprendimiento del cordón tarda pocos días. Sin embargo, es bueno reconocer los signos de alarma para actuar de forma rápida en caso necesario.

Olor

Si notas un olor desagradable en el ombligo cuando haces la limpieza, es señal de una posible infección. Es recomendable hablar con tu pediatra que te dará las indicaciones oportunas.

Enrojecimiento, humedad o supuración

Tanto si la zona está con signos de inflamación como si aparece un líquido amarillento, debes contactar con el pediatra. De igual modo, presta atención si la zona es más sensible de lo habitual.

Sangrado

Cuando se da el desprendimiento del cordón puede que haya un pequeño sangrado. Sin embargo este es el mínimo. Si hay sangrado, es un signo de alarma y debes consultar con tu pediatra.

Si pasan más de 3 semanas

Limpiando correctamente el ombligo, el desprendimiento se deberá dar antes de las 3 semanas.

Curar el ombligo no es un proceso complicado, pero recuerda que nunca debes tirar del cordón.

Una vez fuera del útero, nuestro bebé se ha vuelto un poco más independiente y, aunque nos necesitará durante muchos años, su alimentación ya no se hará a través de la placenta. Al nacer, se cortó el cordón umbilical, quedando el ombligo como recuerdo de esa unión.

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