Consejos para contratar altos directivos

El llamado contrato de alta dirección es un contrato laboral singular identificado en el apartado a) del artículo dos.1. del R. D. Legislativo 2/2015, de veintitres de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores y que se articula a través del R. D. 1382/1985. id:setenta y cinco mil doscientos diecinueve

Este género de contrato se caracteriza, por una parte, por la ausencia de subordinación en la prestación de servicios (autonomía y plena responsabilidad), y, por otro, por el ejercicio de poderes que corresponden a resoluciones estratégicas para la compañía en conjunto y no para las diferentes unidades que la conforman (poderes inherentes a la representación legal de la compañía y relativos a los fines generales de exactamente la misma).

Un gerente acostumbra a aceptar y inspeccionar el trabajo de un equipo concreto del departamento para conseguir la meta. El gerente debe reportar al primer ejecutivo de la compañía, y el gerente acostumbra a tener de uno a 4 años de experiencia en administración. En cambio un directivo de alta dirección es algo mucho más esencial.

Un contrato de trabajo para directivos, asimismo conocido como contrato de trabajo para ejecutivos, es un contrato entre un empleado o bien director/ejecutivo de alto nivel y un empleador. En él se describen las condiciones de empleo y cubre todas y cada una de las áreas requeridas de los contratos de trabajo, la confidencialidad y las limitaciones siguientes a la terminación.

Asegúrese de que cumple la ley cuando contrata a un empleado de alto nivel o bien nombra a un director con un contrato de trabajo de alto nivel. Todo empleador está obligado por ley a delimitar formalmente las condiciones de empleo de un nuevo empleado.

Los abogados laboralistas de Forcam Abogados nos dan ciertas pautas sobre de qué forma contratar a este género de ejecutivos.

¿Qué incluye un contrato de trabajo para directivos?

El contrato de trabajo para directivos debe incluir:

  • Los deberes de la función y hasta qué punto pueden alterarse.
  • Las limitaciones a las actividades externas y otros trabajos.
  • La retribución, los gastos y las primas.
  • Las posibilidades.
  • Las vacaciones, el horario de trabajo y el sitio de trabajo.
  • Los procedimientos disciplinarios y de reclamación.
  • Las disposiciones para la finalización de la relación laboral (incluyendo la opción de hacerla de duración determinada).
  • La confidencialidad, la propiedad intelectual, la protección de datos y las limitaciones siguientes a la terminación.

Los abogados en Barna aconsejan “Determinar si estamos frente a una relación mercantil o bien laboral que puede requerir la asistencia de un letrado especialista en Derecho de la Empresa. Mas, aun cuando sepamos que estamos frente a una relación laboral, aún vamos a deber descubrir si se trata de una relación común o bien una relación singular.

El RD 1382/1985 es de obligada consulta si bien si no somos especialistas nos descorazonará ya al principio:

Art. tres. Fuentes y criterios reguladores.

  • Los derechos y obligaciones referentes a la relación laboral del personal de alta dirección se regularán por la voluntad de las partes, con unión a las reglas de este R. D. y a el resto que sean de aplicación.
  • El resto reglas de la legislación laboral común, incluyendo el Estatuto de los Trabajadores, solo van a ser aplicables en los casos en que se genere remisión expresa en este R. D., o bien de esta manera se haga constar particularmente en el contrato.
  • En lo no regulado por este R. D. o bien por acuerdo entre las partes, se va a estar a lo preparado en la legislación civil o bien mercantil y a sus principios generales.

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