¿Cómo detectar una lesión muscular?

Ante la más mínima sospecha se debe acudir a un fisioterapeuta

Es muy importante saber cómo tratar e identificar una lesión muscular. A veces lo confundimos con agujetas o pequeños resentimientos musculares pero es posible que esa molestia esconda una lesión más grave. De hecho cuando se practica deporte son bastante comunes. Por eso es bueno trabajar en el fortalecimiento de la musculatura de nuestro cuerpo.

Cuando se sienta alguna molestia es importante acudir a una clínica de fisioterapia. Allí tendrán la oportunidad de realizar una ecografía como técnica para evaluar lesiones musculares tendinosas y ligamentosas, algo que actualmente puede aplicarse prácticamente en todas las ramas de la medicina, en la que representa una gran herramienta.

Hay algunas patologías muy populares que pueden descubrirse en una ecografía. Algunas de las lesiones más habituales son las de inflamación como las tendinitis o bursitis o degenerativas de los tendones, cartílagos, etc. Sin olvidar a las lesiones traumáticas como contusiones, hematomas, roturas de fibras en músculos, tendones o ligamentos, que son lesiones bastante frecuentes que se producen en el entorno laboral, deportivo, escolar o doméstico.

No hay que pasar por alto la valoración y el diagnóstico en fisioterapia

Pueden ser pruebas manuales o medidas como la ecografía, pero es vital acudir a fisioterapeutas formados y especializados en estas lesiones. Hoy en día la ecografía musculoesquelética es la herramienta más utilizada y eficaz de detectar una lesión muscular.

Con esta técnica el fisioterapeuta puede aplicar la terapia invasiva más adecuada para cada lesión concreta. Con la ecografía se pueden observar a través de ultrasonidos los tejidos blandos del cuerpo humano. De esta forma es como se puede dar un diagnóstico más acertado que verifique el estado del músculo y utilizar terapias invasivas como la punción ecoguiada o la neuromodulación con mayor segurida.

Cómo podemos detectar la lesión

El ansia con que muchas personas se están lanzando a la práctica de deporte está disparando las lesiones. Es importante recordar que el avance debe ser progresivo para evitar lesiones. Si ya se ha producido, es interesante saber distinguir que cuando se trata de un desgarro muscular hay varios niveles. Uno leve permite continuar con las actividades aunque se tengan molestias en la zona. Con uno más grave ya se tiene un dolor considerable. Y con un desgarro de tercer grado el dolor es agudo, hay mucha inflamación y se pierde la funcionalidad muscular. El nivel debe evaluarlo un fisioterapeuta previo diagnóstico médico.

Para evitar llegar a ese punto la práctica deportiva se tiene que realizar siempre con asesoramiento y con calentamiento y estiramientos adecuados. Pero si aún así llega el dolor, hay que saber distinguir entre lo que es un resentimiento muscular o en una articulación, o una lesión concreta en un músculo. En este último caso el dolor está mucho más focalizado mientras que en el resentimiento muscular el dolor se presenta más extendido.

Cuánto dura el dolor es otra forma de identificar si hay una lesión. Si permanece más allá de 72 horas, es sospechoso. De hecho no debería esperarse tanto porque en el caso de lesión es muy importante tratarlas lo antes posible para que no acarree consecuencias. Paralelamente hay que aliviar ese dolor que tan complicado hace la normal actividad diaria.

Un detalle que ayuda a diferenciar la estructura lesionada es realizar una completa historia clínica por parte de un fisioterapeuta. En definitiva, lo que hay que tener muy presente es la figura del fisioterapeuta, que será quien distinga si se trata de una rotura de fibras, de una rotura muscular, una contractura o una distensión de los músculos.

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