Cómo cuidar una planta de Aloe vera

El Aloe vera es una planta con propiedades medicinales diversas, como antiséptico, cicatrizante e incluso para tratar problemas intestinales. Por este motivo, es interesante saber cómo cultivar una planta de Aloe vera en casa, para disponer siempre de sus propiedades beneficiosas.

Cuidados del Aloe vera

Maceta

Es ideal disponer la planta de Aloe vera en una maceta de terracota sin esmaltar. Este tipo de maceta es porosa, por lo que permite airear las raíces de la planta, favoreciendo el intercambio gaseoso y evitando la acumulación de agua. El tamaño de la maceta debe ser acorde al tamaño de la planta. Una maceta de 40 cms de alto y 14 cms de diámetro es suficiente para el crecimiento del Aloe vera. Se recomienda no usar plato debajo de la maceta para no obstaculizar el drenaje.

Sustrato

El Aloe vera necesita un sustrato drenante para que no se produzcan encharcamientos tras el riego. La acumulación excesiva de agua puede pudrir las raíces y dañar seriamente la salud de la planta. Existen multitud de composiciones de sustrato que pueden ser adecuadas, el principal requisito es que el sustrato drene el agua con rapidez. Un sustrato compuesto por arena, grava y sustrato orgánico a partes iguales proporciona el drenaje suficiente para el cultivo del Aloe Vera.

Ubicación

La ubicación es muy importante para el crecimiento de la planta. El Aloe vera agradece el Sol abundante y sólo es necesario protegerlo de la exposición directa al Sol en las horas centrales del día durante los meses de verano.

Riego

El Aloe vera es una planta del tipo de las suculentas por lo que es capaz de almacenar grandes cantidades de agua en sus hojas para resistir temporadas largas de sequía. Sin embargo, queremos que nuestro Aloe vera produzca gran cantidad de gel en sus hojas para aprovechar sus propiedades medicinales. Proporcionaremos un riego abundante espaciado en el tiempo según las necesidades de la planta.

Siempre se debe regar hasta que el agua salga de forma abundante por los agujeros de drenaje de la maceta, en este momento se termina de regar. Debemos controlar la cantidad de agua que proporcionamos a nuestra planta espaciando o acercando los riegos en el tiempo, pero nunca limitando la cantidad de agua en cada riego, que siempre se realizará de forma abundante hasta que se produzca el drenaje.

Recolección

Las sustancias que aportan las propiedades medicinales del Aloe vera se encuentran en sus hojas, en el gel y en el látex que contienen. La recolección se realiza mediante un corte transversal de la hoja de Aloe vera realizado cerca de la base. Es importante destacar que la hoja cortada no vuelve a crecer, sino que es reemplazada por una hoja nueva. Para obtener el gel de Aloe vera se retira la epidermis, la capa más externa de la hoja, y se conserva el gel del interior protegido de la acción bacteriana.

Reproducción

El Aloe vera se puede reproducir mediante semillas, contenidas en el receptáculo floral. Sin embargo, la reproducción por semillas en casa es complicada ya que la planta de Aloe vera no es capaz de fertilizarse a sí misma, por lo que necesitaríamos dos plantas de sexo opuesto para obtener las semillas fertilizadas.

La forma más común y fácil de reproducción del Aloe vera es mediante la propagación de nuevos brotes de la misma planta que con frecuencia aparecen alrededor de la planta original. Basta con retirar estos hijos, con cuidado de no dañarlos, y plantarlos en una maceta independiente.

 

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