Bienvenido a la nueva crisis económica

Esta mañana he recibido un correo que en seguida me lo ha confirmado: la nueva crisis ecónomica ¡ya ha comenzado su camino hacia nosotros!

Como la respiración de un velociraptor en la nuca, ya tenemos síntomas que nos señalan que… ¡volvemos a exactamente las mismas! Es fabuloso, ¿no crees?, siempre y en todo momento tropezando… ¡De qué forma es el humano! Me emociona…

Las crisis económica de dos mil ocho

Como recordarás, en dos mil ocho aproximadamente ya hubo una de estas y no fue pequeña.

Los debates sobre si ya pasó, o bien prosigue aún, o bien jamás se va a ir, puesto que ahí están, aún se generan. Aun los gobiernos, tan ruines y infantiles , prosiguen peleándose sobre si fue uno o bien otro el autor, tal y como si la cosa dependiese de ellos, o bien sobre si la solución la puso uno o bien otro, tal y como si asimismo dependiese de ellos.

Una de las cosas que sí están claras es que la situación que desencadenó la crisis económica de dos mil ocho estuvo conformada, en buena medida, por un exceso de endeudamiento y un exceso de financiación. En eso, por su parte, había como 2 bandos que charlaban de 2 posibles culpables:

→ Para unos, la culpa era de la banca que ofrecía préstamos al mundo entero, pudiese o bien no pudiese pagarlos, animándoles a acrecentar el importe pedido para adquirir más cosas, y de esta forma en una enorme espiral de mucho lujo y alegría. ¡Fiestaaaa….!

(Esto en parte es cierto, pues conozco gente que entró por una hipoteca y salió con la hipoteca y un viaje a los fiordos noruegos. Textual.)

→ Para otros, la culpa era de quién se endeudó sin poder.  Y eso, pues por más que te ofrezcan un préstamo, si no deseas no lo admites. Ni es obligatorio, ni absolutamente nadie te puede forzar, ni está impuesto por ley.

A mí no me agrada charlar de culpas sino más bien de responsabilidades, y acá creo que cada uno de ellos tiene la suya.

Si la banca le da a quien no debe y después no cobra, puesto que es su responsabilidad, la avaricia rompe el saco. Y si alguien se endeuda sin poder y pierde lo aportado en garantía, puesto que es su responsabilidad, por haber hecho algo que no podía, o bien sin pensarlo, o bien sin prever las consecuencias.

(Y acá asimismo conozco casos de gente que, para montar un restaurant vegetariano o bien no recuerdo ahora de qué, solicitó préstamos consolidando los progenitores, préstamos que no fueron pagados pues al restaurant no iban ni los que se perdían, propiedades de los progenitores que fueron embargadas por el hecho de que eran la garantía, herederos que se quedaron sin herencia por el hecho de que los progenitores habían perdido el patrimonio… Vamos, un desastre con todas y cada una de las de la ley, un cimborio de mucho cuidado, mas es que ¿a quién se le ocurre endeudarse con patrimonio extraño para un negocio físico que no sabes de qué forma irá? De locos, vamos…

Mas de esta forma es la gente…

No obstante, y volviendo a lo que iba, lo que está claro es que la banca, cuando menos la banca tradicional, y sobre todo la que opera a nivel del mundo, representante del capitalismo de casino más asilvestrado y carente de escrúpulos, vuelve siempre y en toda circunstancia a exactamente las mismas, y acá llegamos ya al tema que charlaba de la nueva crisis económica.

¿Piensas que la banca, ávida de riquezas y comisiones como su naturaleza le dicta, aprendió de dos mil ocho y mira considerablemente más el tema de la financiación?

¡Puesto que noooo….! La cabra tira al monte, uno no puede parar de ser lo que es…

Y la prueba es un correo electrónico que he recibido esta mañana…

¡La prueba de la nueva crisis económica!

Me lo mandaba un banco, no diré cuál, hasta acá puedo leer, y el tema que venía en cabecera era este:

Obviamente el banco no me conoce, por el hecho de que ofrecerme a mí un préstamo…, pero… no me afirmes que no es enternecedor… ¿Deseas un préstamo? ¡Es tuyo! ¡Lo tienes en un clic!

Qué monos, siempre y en todo momento a la caza del ciudadano poco avispado que se cree lo que le afirman. Que considera que le están obsequiando algo… Que considera que la banca desea su bien, que va a asistirle …

Puesto que según parece están empezando otra vez con las mismas: a ofrecer financiación si mirar mucho a quién. En el préstamo del mail, lógicamente, se incluía un seguro de impagos, que pagas , es evidente, por si acaso dejas de abonar el préstamo. Entonces, seguramente, cuando ya lleven múltiples de esta forma, empezarán a venderse entre ellos los seguros de los préstamos, y a venderse los préstamos mismos, y las hipotecas, primero prudentemente, después por lotes, por kilogramos, entonces con sensatas intermediaciones entre entidades de múltiples países, asumiendo peligros impensables por importes inconcebibles que pongan en riesgo la economía mundial…

En resumen, otro desaguisado de mucho cuidado…

¿Qué deseo decir con todo esto? ¿Qué pienso, qué siento frente a la nueva crisis económica, venidera y por venir?

Puesto que realmente nada, por el hecho de que soy un tercero extraño, un testigo ecuánime, el observador que observa la danza del planeta mientras que se mesa la barbilla y examina de qué manera está la cosa.

Mas si me preguntas, y en tanto que me preguntas 😊, afirmaré ciertas cosas:

Crisis vendrá y ya se gesta. Es algo cíclico, que se genera toda vez que la crisis precedente va dejando de existir y se empiezan a lograr nuevas cuotas de bienestar y expansión. Ese es el ciclo natural de la vida, ese es el ciclo natural del planeta “civilizado”-liberal-capitalista, de esta manera son las cosas y de este modo se las hemos contado.

En consecuencia todos estamos advertidos y después no podemos venir con que no sabía que esto iba a pasar o bien pensaba que la crisis ya se había terminado. Sí, la de dos mil ocho, mas es que tras una viene otra.

No podemos eludir lo ineludible, o bien dicho de otra manera: no podemos eludir lo que no depende de nosotros. Las crisis, el planeta, la vida, los gobiernos (los de veras, no los que escoges en las urnas) no dependen de uno, entonces mi consejo es que hagas lo que yo: transfórmate en el observador imperturbable que testimonia lo que sucede y goza de la existencia.

Mas como hay que descender del planeta zen a la realidad, volveré a decir lo que he dicho hasta la saciedad (lo sé, soy pesado): que todo cuanto sea depender de un sueldo o bien de una sola fuente de ingresos es esclavitud.

Depender de un sueldo es esclavitud pues no depende de ti. Y depender de una sola fuente de ingresos es esclavitud pues cuando deja de existir no tienes opción alternativa, no tienes plan b y debes iniciar de cero.

No tienes más antídoto que comprender y admitir que, haya crisis o bien no, eres el único responsable de todo cuanto te ocurra, mas de todo todo: económicamente, profesional, personal… Ningún gobierno ni ningún banco tiene el poder de afectar a tu vida: ni para salvarla ni para arruinarla. No lo tiene si no se lo entregas. El poder es tuyo. Si lo entregas es otra forma de esclavitud.

Sé que es bastante difícil ser libre, mas esa es la enorme prueba en un planeta como el nuestro.

(Para aprender a producir ingresos, y empezar a ser el testigo ecuánime, tienes este artículo sobre creación de activos, este sobre ingresos pasivos y este sobre tres estrategias para hacer dinero ¡Estás advertido! El velociraptor se aproxima. Haya crisis o bien no ¡eres el único responsable!)

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