Ahorra. La cosa está peor que jamás

¡Hola! Quisiese decirte, más bien solicitarte, algo fundamental. Lo diré en imperativo, que es una forma verbal que no me agrada nada, mas creo que la situación lo requiere: por favor, ¡ahorra!

¿Por qué razón digo esto de «por favor, ahorra»? ¿De qué manera comenzó todo?

Vas a ver, hace unos meses escribí un artículo sobre la economía en tiempos del COVID diecinueve, por entonces llamado coronavirus.

En el artículo vas a aprender porqué ahora, más que jamás, debes ahorrar – ¡Compártelo!

En él charlaba de de qué forma esta pandemia ponía de relieve algo completamente terrorífico: que absolutamente nadie, nadie del planeta mundial, ni particulares, ni empresas, ni gobiernos ni absolutamente nadie de absolutamente nadie, tenía un euro.

Ni en el bolsillo ni en la cuenta ni en ningún sitio.

Dicho de otro modo, que absolutamente nadie tenía nada ahorrado y todos andaban como locos buscando financiación, buscando contraer deudas para continuar pagándolas con intereses en una vida que según lo que parece consistía en trabajar sin reposo para jamás tener nada. La carrera de la rata del autor de Padre rico padre pobre, mas ahora a lo bárbaro, en plan absolutamente insostenible.

(Inciso: acabo de leer en un libro: esta pandemia no es más que el iceberg de un planeta absurdo y también insostenible. Lo subscribo absolutamente y, si tuvieses que retener algo de este artículo, me agradaría que fuera lo precedente.)

A mi hay cosas que me ponen los pelos de punta y una de ellas es lo que comentaba ya antes.

De qué manera un particular o bien una compañía puede trabajar sin reposo ocho horas o bien más al día a lo largo de años y años y no tener nada ahorrado. Es más, no poder parar un momento por el hecho de que cuando te paras no trabajas y en consecuencia no ganas y, como no tienes nada ahorrado, debes endeudarte.

Me pone los pelos de punta meditar en esas vidas, en esos profesionales, en esos modelos de negocio abocados a sufrimientos, sacrificios y dificultades en una ida carrera cara absolutamente nadie sabe dónde y cuyo final y recorrido consiste en no poder gozar jamás de nada.

Eso con relación a los particulares y empresas. De los gobiernos no digo nada pues es ya de ciencia ficción: supone un ejercicio que excede por completo mi corto comprensión el entender de qué manera pese al saqueo a impuestos, de las ingentes cantidades que se colectan sin cesar día tras día, precisan asistir a la financiación para abonar los gastos del mes. No acierto a comprenderlo por más sacrificios que haga.

(Si deseas leer el artículo del que hablo, acá lo tienes)

Mas me centro ahora, más que jamás, en lo de ahorrar, por el hecho de que la cosa se pone bastante fea

Esto no es ningún género de catastrofismo, es sencillamente lo que extraigo de la pura observación de la realidad, el fenómeno simple (como ) consistente en llamar a las cosas por su nombre.

¿Por qué razón digo que la cosa se pone fea?

Razones creo que no me faltan:

👉 1 .- Lo que comenzó siendo una simple epidemia va camino de transformarse en una catástrofe mundial que asuele con todo.

Siempre y en todo momento creemos que las cosas irán a mejor, mas es asimismo probable que vayan a peor.

Además de esto hay especialistas que auguran que esta no es más que la primera de una serie de pandemias y virus múltiples que pueden ir apareciendo por tema del cambio climático, destrucción de la biodiversidad, etcétera

Tal vez no se trate de aguardar a que acabe el temporal; tal vez se trate de aprender a convivir con él.

Tal vez no se trate de aguardar a que acabe el temporal; tal vez se trate de aprender a convivir con él – ¡Compártelo!

👉2.- Lo precedente, como vemos, trae consecuencias asoladores en los trabajos, profesiones y negocios de siempre. Y el inconveniente es que la gente no sabe reaccionar al cambio y reinventarse.

Yo veo que en las grandes urbes ya hay locales en el centro que llevan meses y años sin alquilarse y costos en ciertos distritos (no exactamente malos) de ciento cincuenta €/mes por alquiler de un bajo.

Creo que lo precedente es muy significativo del hundimiento de un modelo de negocio, el presencial a pie de calle de siempre, y un indicativo de que, si te dedicas a ello, no tienes reservas ahorradas y te resistes al cambio, puedes pasarlo con franqueza mal.

👉3.- Posibilidades de trabajos por cuenta extraña, como ya he dicho a veces, hay cada vez menos y peores. No creas que la tendencia se revertirá: mi opinión es que vamos de mal a peor.

De nuevo, y no insisto por el hecho de que ya lo he dicho infinidad de veces: si eres de los que llevan meses aguardando un empleo, puedes proseguir esperando: estás vendido, eres carne de cañón.

👉4.- Ayudas, subvenciones y posibilidades estatales para gente sin ingresos a la espera de un planeta feliz llegasen a su fin, pues tamaño disparate no puede sostenerse hasta el infinito.

Un estado no puede gastar lo que tiene y lo que no tiene en entregarlo sin más ni más a cambio de nada. Se puede dar algo destinado a la generación de riqueza, si la persona en cuestión tiene interés mas no recursos, lo puedo comprender, mas satisfacer las necesidades básicas de la gente sin generación de empleo o bien riqueza a cambio lo veo un disparate.

Y ya sé que son necesidades básicas, mas el primer responsable es uno mismo.

Puedes decirme que no todo el planeta sirve para autoemplearse, mas discrepo: todo el planeta sí vale, si bien no todo el planeta sirva para todo, eso está claro, mismo no sirvo para todo.

¿Qué no es obligatorio lo del autoempleo? Evidentemente, no es obligatorio, mas cada uno de ellos debe aceptar las consecuencias de lo que hace. Tampoco creo que sea obligatorio éticamente que ciertos subvencionen la inacción del resto y su ausencia de responsabilidad.

(Inciso: leído en alguna parte y muy ilustrativo: hay gente que semeja incapacitada para producir riqueza, pero está muy presta a repartirse la del resto)

👉5.-  Posibilidad de crisis económicas o bien financieras mundiales en grande prosigue existiendo.

En dos mil ocho hubo una. ¿Piensas que estamos mejor que ya antes? Proseguimos exactamente los mismos pasos para cometer exactamente los mismos fallos, esto es para probar exactamente las mismas consecuencias. Y ahora agravado por las pandemias, los virus, el incremento desmedido de la deuda pública…

Fíjate si voy a estar persuadido de lo que digo que en el artículo ya te daba la bienvenida a la nueva crisis…

¿Qué me señala todo lo precedente?

Puesto que que la cosa no pinta bien.

Si produces algún género de ingreso debes ahorrar ahora más que jamás pues no sabes lo que pasará.

Ahorrar solo no, claro, hay que producir beneficios con lo que tengas, mas de forma muy mesurada, sin grandes movimientos ni cosas extrañas. Yo ya, estoy centrado solo en el alquiler de residencias. No me resulta interesante ningún otro género de inversión. No es tiempo para ensayos.

Y para el final el interrogante del millón: ¿De qué manera me solicitas que ahorre si no tengo ningún ingreso? ¡Por Diosssss!!!!!

Puesto que muy sencillo: lo primero, obviamente, es producir esos ingresos.

Comprendo que si no tienes ingresos es por el hecho de que no trabajas, pues caso contrario sería de hacérselo mirar.

Si no tienes trabajo tienes un buen tiempo libre para hacer cosas.

Tienes asimismo, seguro, un móvil, una tablet, un ordenador… cosas de esas con las que hacer cosas (cuánta cosa, ¿no?).

Tienes la posibilidad de aprender lo que te interese de manera gratuita (ya sé que no tienes dinero, no insistas): le das al botón de Google y los resultados de la búsqueda aparecen por miles. De cuanto quieras. De lo más extraño. De lo que te apetezca. Puedes seleccionar.

Disculpas no hay. Insisto. No hay disculpas.

Siento decir que si no produces ingresos y no ahorras puedes pasarlo muy mal. Eso es duro: ver de qué forma la gente lo pasa mal, mas al final la responsabilidad es de cada uno de ellos. Cada persona se crea el planeta que desea y cada persona acepta las consecuencias de sus actos, las consecuencias de lo que hace y de lo que no hace.

No aguardes que la situación cambie, por el hecho de que puede mudar a peor.

Y un inciso final: si alguien considera que las cosas sí pueden ir a mejor (cosa que no es imposible, evidentemente) que me afirme qué piensa hacer a este respecto a fin de que ello ocurra, por el hecho de que todo el planeta espera que todo cambie mas sin aportar mucho a la causa. Y de este modo es bastante difícil, claro.

Finalizo con un mensaje esperanzador: las crisis de todo género son expepcionales instantes para crear o bien aprovechar ocasiones. Tu visión del planeta determina lo que puedes lograr.

Y si te resulta interesante el tema del ahorro puedes proseguir leyendo estos 2 artículos:

Este sobre el ahorro y la inversión.

Y este con seis formas eficaces de ahorrar

Gracias por leerme. Si te apetece, puedes compartir este artículo en redes. Te lo agradecería mucho. 🙏

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Escritor, formador y emprendedor. Hablo de libertad financiera, ingresos pasivos, infoproductos, desarrollo personal, talento y conocimiento. Me encantaría asistirte a llegar a ese sitio en el que eres verdaderamente y puedes producir riqueza. Mi lema: somos autores, somos libres. También: libertad personal + libertad financiera = libertad total. (Si no deseas perderte nada, te recomiendo ser parte de la comunidad acá).

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